Es más fácil comprender el mundo en que vivimos si lo ponemos a nuestra escala que si lo vemos a través de las macromagnitudes que lo representan.  Hablar, por ejemplo, de ciertas razones de sus habitantes, como quiero hacer, refiriéndonos en bruto a los seis mil millones largos que poblamos la Tierra es hacerlo con una dimensión que muchos no alcanzamos a imaginar.

Por eso me ha parecido muy útil una reflexión que he encontrado por ahí, casualmente, en la que la gente de Unicef ha reducido algunos datos de la población humana a porcentajes, dibujando con números muy asequibles el mapa humano de nuestro mundo: “Un mundo de 100 habitantes“.

Les resultará sorprendente ver sus datos, siguiendo el enlace que he marcado. Les dejo las grandes cifras:

  • Habría 59 asiáticos, 13 africanos, 12 europeos, 10 latinoamericanos, 5 norteamericanos y 1 persona de Oceanía.
  • 52 serían mujeres y 48 hombres.
  • Los menores de 18 años serían 36.
  • 77 no serían blancos.
  • 72 no serían cristianos.
  • Las 6 personas más ricas poseerían el 59% de la riqueza de toda la aldea y serían, probablemente, los cinco norteamericanos y un europeo.
  • De las 100 personas, 80 vivirían en situación de pobreza, 24 sobrevivirían con menos de 200 pesetas al día.
  • Al menos 26 serían incapaces de leer, 17 serían mujeres y 9 hombres.
    19 no tendrían acceso a agua potable y 43 no tendrían cuarto de baño.
  • 1 persona moriría este año y un bebé estaría a punto de nacer, éste tendría una esperanza de vida de unos 65 años.
  • Habría 24 televisiones en el pueblo, en algunas viviendas habría 2 y hasta 3 aparatos, pero bastante más de la mitad de sus habitantes no tendrían uno en casa.
  • 2 (sí, sólo 2) personas tendrían educación superior, y otra estaría estudiando en la universidad.
  • En esta aldea habría 6 ordenadores.

Y luego están las consecuencias….