Debe ser una persona cínica, heredera de uno de aquellos de la secta del perro que vivieron en la vieja Grecia. Hablo de quien se haya inventado el negocio del Detector de Dios. No me creería que fuese alguien con fe religiosa o seguidor de verdad revelada alguna, quien se haya ‘atrevido’ a sacar al mercado un juguete como este del que quiero hablarles, mas bien debe tratarse de un tipo o una tipo con ganas de echar unas risas y ganar pasta a costa de fundamentalistas, meapilas y otros desquiciados: es un negocio norteamericano y allí abundan estas clientelas.

Se trata, como podrán comprobar quienes visiten la web reseñada y entiendán inglés, de una cacharrito parecido a una brujulita de sirve para detectar cualquier señal enviada por dios a su propietario. En la publicidad del chisme afirman que ya no es necesario buscar nabos con marcas ni emparedados de queso para saber de la existencia de dios y conocer sus señales. Si hay presencia divina, se mueve la agujita y ya está, comprobado, ya tenemos la evidencia que nuestra razón necesitaba. Si es que la necesitaba, claro; en caso contrario, si el usuario es fiel, servirá como prueba para los incrédulos: a la santidad por las conversiones. Y dicen que es posible que funcione con otras “fuerzas”, con lo que el mercado se amplia a otras confesiones y dioses con otros nombres.

Lo cierto es que a sus promotores no debe irle mal la tienda, ya que llevan varios años con el negocio en internet y no dejan de actualizarlo. Los hay para todos los gustos, incluidos los de disciplina múltiple y los adaptados al ambiente o circunstancia del comprador. Vean algunos ejemplos.

Para cristianos…

Detector de Dios, modelo cristiano asi asi...

Para amantes de lo ingenuo…

Detector de Dios modelo naif...

Para granjeros y sector primario en general…

Detector de Dios modelo sector primario...

Para norteamericanos como debe ser y otros abducidos…

Detector de Dios modelo santo imperio...

Para gente de la base en general y otros con poco dinero para gastar en estas cosas…

Detectores de Dios modelo v�ctima de la crisis...

Los hay grandes y chicos, de llavero o de pared, lujosos y prêt-à-porter, angelicales y para militantes de la guerra santa… los hay hasta en camisetas. Y nadie va a quedarse sin su Detector de Dios por menudencias como la pasta: está al alcance de todos. Aunque a algunos les saldrá gratis, como a los personajes que están en la lista de congresistas norteamericanos a quienes se los han enviado los fieles seguidores de la web Yo-God -por un módico precio cada uno- para que les quede clara la posición divina ante las decisiones terrenales que toman a diario. La opinión en libre, dicen.

En fin, que ardo en deseos de tener mi propio Detector de Dios. Si logro encontrar uno, ya veré qué hago con él. Con el Detector.