‘Israel tiene 150 bombas atómicas’. Nadie habla nunca de las centrales nucleares israelitas y menos aún de su armamento, ni siquiera la ONU, pero ahora (ayer) lo ha hecho Jimmy Carter, el expresidente de los USA.

Sabiéndose quién es el tipo, probablemente no haya que creerlo a pies juntillas, sino temerse que la cifra haya sido bastante suavizada. Aún así, de momento, la noticia se ha distribuido en lugares muy secundarios, casi en breves,a pesar de que se trata de un país mediterráneo y en estado de guerra permanente, atacante y atacado.

Con todo lo que he oído condenar el arsenal nuclear de otros países de la zona y visto -que no oído- el silencio técnico sobre este caso, al final puede ser que yo no lo haya entendido bien y que sea que las bombas nucleares suponen un peligro menor o mayor en función de la religión que profesen sus propietarios. A mi no me lo parece. Tal vez debería hablarse de este asunto en Naciones Unidas, como se ha hecho con otros casos.